La mitad de las mujeres en el Cereso de Tijuana no recibe visita
Un estudio de la CEDHBC revela que la mayoría de las mujeres en prisión en BC vivió violencia de género y desigualdad antes de ser detenida. - Foto: Cortesía.
El encarcelamiento de mujeres en la entidad responde a una combinación de desigualdades estructurales, violencia de género y fallas del sistema de justicia, más allá de la comisión de un delito, según advierte un estudio hecho por la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Baja California (CEDHBC) denominado “Más allá del delito: Diagnóstico sobre las causas que llevan a las mujeres a prisión”.
El informe fue dado a conocer por el titular de la CEDHBC, Jorge Álvaro Ochoa Orduño, quien subrayó que las trayectorias que conducen a las mujeres a prisión son distintas a las de los hombres. “Suelen estar marcadas por historias de violencia de género, condiciones de desigualdad, ausencia de redes de apoyo y sistemas familiares vulnerables que influyen directamente en sus decisiones y contextos de vida”, señaló.
Para la elaboración del diagnóstico, la CEDHBC contó con la colaboración del Instituto Municipal de la Mujer de Tijuana (Inmujer) y de la Comisión Estatal del Sistema Penitenciario (Cesispe), cuya participación permitió el acceso a información y a las instalaciones penitenciarias.
Según el organismo, el objetivo del documento es visibilizar la realidad de las mujeres privadas de la libertad, aportar datos objetivos y abrir la discusión para transformar las condiciones que derivan en su criminalización. “En un contexto de precariedad laboral, falta de acceso a la educación, violencia familiar y coacción por parte de redes delictivas, resulta indispensable replantear las respuestas institucionales”, afirmó Ochoa Orduño.
La secretaria ejecutiva de la CEDHBC, Ixchelt Guadalupe, detalló que el levantamiento de información se realizó el 4 de agosto de 2025 en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de La Mesa, en Tijuana. De un total de 431 mujeres privadas de la libertad, 411 aceptaron participar en entrevistas directas.
Entre los principales hallazgos está el que la privación de la libertad de las mujeres no puede entenderse sin considerar factores como la violencia de género, la precariedad económica y la falta de redes de apoyo, así como deficiencias del sistema de justicia, entre ellas la prisión preventiva prolongada y la defensa legal insuficiente.
La edad promedio de las encarceladas es de 32 años y únicamente la mitad de las mujeres (50.1%) no recibe visitas.
Mientras que el 26% de las entrevistadas indicó que su pareja estuvo involucrada en el delito por el cual se encuentran en prisión y que el 42.6% fue representada por una defensa pública.
-El 92% tiene nacionalidad mexicana.
-Un 70.8% es soltera y el 84.7% es madre.
-El 45.5% contaba con estudios de secundaria antes de ingresar al penal.
-Más de la mitad (53.5%) trabajaba en la informalidad
-El 7.8% recibió algún apoyo gubernamental previo a su detención.
-El 73.5% sufrió algún tipo de violencia antes de ser privada de la libertad
-Sólo el 13.9% presentó una denuncia.
-El 87% sufrió violencia sexual de un familiar.
-Un 20% es reincidente.
-El 39.9% tiene sentencia.