El uso experimental del fármaco en perros y gatos, además de ofrecer una expectativa de vida a las mascotas, reduce la brecha para alcanzar la aplicación en humanos
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La innovación, que ya cuenta con registro de patente, destaca por su capacidad para combatir tumores sin los efectos secundarios de las quimioterapias convencionales, actuando además como un agente genoprotector.
Actualmente en fase experimental, el fármaco se ha convertido en una alternativa de vida para perros y gatos.
Los resultados positivos en pacientes veterinarios no solo ofrecen esperanza a los dueños o tutores de mascotas, sino que aceleran el camino para que esta nanotecnología pueda ser aplicada próximamente en humanos.
El proyecto con clave CBF-2025-G-82, liderado por la Dra. Nina Bogdanchikova, que forma parte de la convocatoria de Ciencia Básica y de Frontera de la La Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), podría constituir uno de los avances más sólidos de la nanomedicina, uniendo la precisión científica con un enfoque ético y humano.
La investigadora expuso que Proyecto del SECIHTI CBF-2025-G-82 “Ruptura del paradigma actual en Nanomedicina”, es una combinación farmacéutica que reduce el daño en el ADN de las células y el daño o destrucción de células (daño cito y genotóxico) de agentes quimioterapéuticos.
La patente fue otorgada el 23 enero de 2026, y sus titulares son la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), y la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG).
La doctora Bogdanchikova indicó que una vez que el Secihti asignó recursos al proyecto, estudiaron la posibilidad de aplicar nanopartículas de plata - desarrolladas en conjunto con científicos rusos- para tratar el cáncer.
“Nosotros hicimos experimentos in vitro y también en vivo (en ratones). Descubrimos que la aplicación de nanopartículas de plata contenidas en una sustancia desarrollada en la UNAM, arrojó resultados positivos en los ratones.
A partir de esta fase, procedimos a trabajar en una etapa intermedia con perros y gatos, ya que esto representa un escalón más para avanzar en la realización de estudios clínicos con humanos”, explicó.
Puntualizó que se trata de nanopartículas de plata especiales, ya que tienen propiedades diferentes a otras.
“Hay muchos grupos que preparan diferentes formulaciones de nanopartículas de plata. Nosotros obtuvimos una patente porque descubrimos que nuestras nanopartículas de plata no son genotóxicas. Esto significa que no hay mutación de órganos al momento de utilizarlas. Esa es la diferencia con otras nanopartículas de plata que existen en el mundo”, detalló.
La investigadora compartió que, otra propiedad, es que estas nanopartículas de plata pueden prevenir la genotoxicidad de otros fármacos por su propiedad genoprotectora.
“Con esta patente se abre la ruta para curar el cáncer con partículas que no hacen daño al organismo”, destacó.
Tu mascota puede ser candidata a recibir el tratamiento
Norma Elvia Díaz Ramos, egresada de la licenciatura en Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UPAEP, y colaboradora en el proyecto, comentó que en esta fase experimental trabajan en estrecha colaboración con el Hospital Veterinario Peña Jasso.
Indicó que, a la fecha, han brindado atención a 16 pacientes, entre perros y gatos.
“La función de estas nanopartículas de plata es generar la destrucción específica de las células malignas sin dañar el tejido sano. Esto permite que el organismo continúe regenerándose y combatiendo la enfermedad; no lo deprime, al contrario, lo fortalece”, abundó.
Se trata, explicó, de un proceso de muerte celular programada (apoptosis); lo contrario es la necrosis.
Reiteró que este fármaco no es genotóxico, brinda un efecto genoprotector y selectividad tumoral, —lo cual ha sido demostrado en estudios in vivo e in vitro—, validando así su aplicación segura en pequeñas especies.
“En mi tesis lo defino como un estudio traslacional, ya que, al igual que en humanos, el cáncer se ha convertido en una de las principales causas de muerte en perros y gatos; en los países desarrollados, es la principal causa de muerte en perros adultos. Aproximadamente 1 de cada 3 perros desarrollará cáncer a lo largo de su vida” detalló.
La médico veterinaria mencionó que en cada paciente candidato se analizan diversos factores y variables de su historia clínica.
Explicó que, si bien cualquier perro o gato con diagnóstico de cáncer puede recibir el tratamiento, es imprescindible realizar una valoración específica, ya que cada caso presenta una alimentación, estilo de vida y antecedentes clínicos distintos, entre otros factores.
Además, observó que existen razas con una mayor predisposición genética a padecer este tipo de patologías.
Decisiones difíciles
Díaz Ramos, reconoció que, aun cuando los dueños o tutores quieren hacer todo lo posible por ampliar la expectativa de vida de sus mascotas y que sanen, es común que desistan del tratamiento y opten por la eutanasia.
Sin embargo, puntualizó que, quienes tomen la alternativa del tratamiento con nanopartículas de plata, deben tener claro que “no son mágicas”.
Es decir, que existe la posibilidad de que el paciente fallezca por complicaciones derivadas de la enfermedad, incluso mostrando una respuesta biológica favorable al tratamiento.
Y es que, en estadios avanzados de cáncer, el tiempo que requiere la terapia para consolidar su eficacia suele superar el pronóstico de vida del animal.
El factor emocional que es muy comprensible, dijo, es lo que lleva a los tutores a pedir que su mascota no sea sometida a tratamiento.
“Qué haces cuando te dicen: No quiero que le hagan nada a mi mascota, sé que tiene cáncer y así se va a ir”, cuestionó.
En estos casos, agregó, la única opción es respetar la decisión de los tutores, aun cuando el tratamiento lo único que hará, es ayudar.
¿Cómo puedes formar parte de este programa?
Norma Díaz informó que los tutores de perros o gatos con diagnóstico de cáncer que deseen acceder al tratamiento con nanopartículas de plata, deben acudir al Hospital Veterinario Peña Jasso.
Tras un registro inicial, se realizará una revisión clínica exhaustiva para determinar si el paciente es apto para la fase experimental.
Si bien el tutor debe cubrir los análisis previos de evaluación, una vez admitido, el hospital absorberá los gastos de consultas, rayos X y estudios de seguimiento.
“Es vital que la sociedad valore que, al integrar a sus mascotas en este protocolo, están ayudando a otros animales y sentando las bases para futuras curas de cáncer en humanos”, destacó.
El cáncer en México
En México, la lucha contra el cáncer presenta matices drásticos según la edad y el sexo. De acuerdo con las cifras más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) correspondientes a 2024, el país registró una tasa de 73.1 defunciones por tumores malignos por cada 100 mil habitantes, lo que supone un reto prioritario para la salud pública.
En la población de la tercera edad (60 años o más), el cáncer de mama sigue siendo la principal amenaza, cobrando la vida de 51.9 mujeres por cada 100 mil en este rango de edad.
El panorama es más severo con el cáncer de próstata, cuya tasa de mortalidad alcanza los 97.9 fallecimientos, casi el doble que la cifra reportada en mujeres por tumores de mama.
El reporte del INEGI refiere que para los sectores más jóvenes de la población, entre los 0 y 19 años, la leucemia se posiciona como el cáncer más letal.
Esta tendencia se mantiene en las mujeres de entre 20 y 29 años. Sin embargo, en los hombres de este mismo grupo joven, la causa principal cambia hacia el tumor maligno de testículo.