¿Solidaridad o raja política?
Cuando una familia lo pierde todo, ¿cuenta también cómo se le entrega la ayuda? - Foto: Cortesía.
El paso de la tormenta tropical Rachel por Ensenada ha dejado pérdidas humanas irreparables, a familias sin sus patrimonios y comunidades enteras entre el lodo y la incertidumbre.
En momentos de crisis de esta magnitud, la respuesta social y gubernamental no solo mide la capacidad de gestión de las autoridades, sino también la estatura moral de sus liderazgos públicos.
En las zonas siniestradas y en redes sociales se han hecho cuestionamientos sobre la presencia de políticos, representantes populares y ciudadanos que han expresado abiertamente sus aspiraciones a cargos de elección popular.
Marcos Carlón, Daniela García Salgado, Edith Méndez, Armando Ayala, Eduardo Vega, Marcela Valdez, Iván Nolasco, Adrián García y Marco Antonio Estudillo, figuran entre los protagonistas.
La discusión no radica en el acto mismo de llevar ayuda, invaluable y urgente, para quien lo ha perdido todo, sino en la narrativa y la puesta en escena con que se entrega (con los logos o el nombre del partido por delante).
Transmisiones en vivo, galerías fotográficas posadas, el despliegue de banderas partidistas como las del PAN o el uso explícito de chalecos institucionales en el caso de militantes de Morena, abre espacios a la especulación y a los cuestionamientos en torno a, si la motivaciones la empatía humana o cálculo electoral.
Incluso entre quienes han optado por un perfil aparentemente más moderado, como Marco Estudillo o Adrián García, la presencia del lente fotográfico genera suspicacia.
Ante este panorama, la opinión pública en Ensenada muestra distintas posturas.
Por un lado, hay quienes consideran que, en medio del desastre, el origen y la intención del recurso son secundarios. Para la familia que carece de techo, agua o alimento, la ayuda efectiva importa más que el ego o intención de quien la entrega.
Para otros, estos actos podrían enfocarse en el oportunismo abierto y una falta de respeto hacia las víctimas. Utilizar el sufrimiento humano para exhibir la inoperancia de los gobiernos en turno, sumar adeptos o posicionar marcas partidistas en vísperas electorales roza la mezquindad política.
Las coincidencias se centran en, sí la verdadera solidaridad requiere de escenografía, logotipos y redes sociales para ser válida.
La asistencia social en tiempos de desastre es un deber ciudadano y una responsabilidad pública, no un activo de campaña.
La ciudadanía de Ensenada afectada por la tragedia sabrá ponderar si las acciones de estos y otros personajes, responden a una genuina vocación de servicio o simple "raja política".