Llama Profeco a mujeres a evitar que gasten de más por “Impuesto Rosa”
El "Impuesto Rosa" es una estrategia de marketing que encarece productos femeninos aunque sean idénticos a versiones neutras o masculinas. - Foto: Cortesía.
Autoridades de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recomendaron a las mujeres a tomarse el tiempo en sus compras y establecer prioridades, con la finalidad de evitar que caigan en el llamado “Impuesto Rosa”, estrategia de marketing que las lleva a adquirir productos más caros, sin revisar alternativas u opciones neutras.
Lo anterior aparece en un artículo del mes de marzo de la revista a cargo de dicha dependencia federal, en la parte de Finanzas Personales titulado “El precio invisible de los estereotipos”.
Personal de la Profeco recordó que el entorno actual está saturado de publicidad y ofertas “relámpago” o “de tiempo limitado”, con el fin de crear “un escenario perfecto” para tomar decisiones de compra no planificadas, motivadas por un deseo momentáneo y poco razonado.
“A esto se suman estrategias de marketing que aprovechan estereotipos de género para encarecer los artículos para mujer, aunque sean idénticos a los de uso general. Este fenómeno, conocido como Impuesto Rosa, impacta directamente en tu bolsillo y genera un mercado desigual”, advirtieron.
El artículo señala que detrás de cada oferta o promoción se esconde una estrategia de marketing “que utiliza un componente neuroquímico poderoso”, en referencia a la dopamina.
“Esta sustancia activa el sistema de recompensa del cerebro, lo que provoca la sensación de placer y satisfacción que sientes al comprar algo nuevo. En el caso del Impuesto Rosa, las marcas aprovechan este mecanismo para que las mujeres asocien los productos femeninos con bienestar personal, aunque en realidad sean más caros sin ofrecer un valor adicional”, detallaron.
Agregaron que, con el tiempo, el cerebro de las consumidoras asocia las compras al estado de bienestar de la dopamina.
“El problema es que esta emoción puede nublar tu juicio frente al Impuesto Rosa, pues terminas pagando más por una versión femenina sin notar que existen opciones neutras o masculinas idénticas a un menor costo”, recomendaron.
Por último, llamaron a este sector a conocer sus hábitos y establecer límites, al tiempo de evaluar si el producto indicado “para mujer” ofrece un valor real, compáralo con versiones neutras más económicas y considera el impacto de ese costo extra a corto y a largo plazo. “De esta manera, no solo cuidas tu presupuesto, sino que dejas de incentivar estas prácticas desiguales”, concluyeron.