Rechaza comité de la Reserva Mundial del Surf Bahía de Todos Santos y la ASBC ampliación del puerto de El Sauzal
Surfistas, ambientalistas y la comunidad “Ensenada Digna” exigen frenar un plan que amenaza playas históricas y la biodiversidad local. - Foto: Cortesía.
Tres Emes, es una de las playas que pone en peligro el proyecto de ampliación del Puerto de El Sauzal, por lo que la comunidad que se conformó como “Ensenada Digna”, emprenden una serie de acciones en defensa de las playas, la biodiversidad, la salud, y el bienestar social.
Durante el Primer Foro “Proyectos Estratégicos del Gobierno Federal”, Antonio Otañez, presidente de la Asociación de Surfing en Baja California (ASBC), mencionó que fue en esta playa donde se realizó el primer campeonato nacional en todo México, además de ser semillero de talentos del surf en Baja California.
Es nuestras canchas, dijo, son las playas mientras denunció que los surfistas enfrentan la cancelación de playas, accesos, cobros, contaminación.
“No hemos visto que tiren aguas negras en canchas de fútbol y nosotros si lo padecemos. De Tres Emes salen las generaciones que nos representan en las competencias”, agregó.
El presidente de la ASBC, destacó que el 45 por ciento de la selección de competidores de Ensenada, quienes representarán la próxima semana a Baja California, por lo que al desaparecer la playa, “vamos a dejar de ser potencia nacional en las representaciones”.
“Somos una comunidad muy pacífica pero también muy fuerte a la hora de defender nuestras playas”, advirtió.
También desde el Comité de la Reserva Mundial del Surf
Asimismo, el Comité de la Reserva Mundial del Surf Bahía de Todos Santos, rechazó este plan que impulsa el gobierno federal.
Enfatizaron que el mega proyecto de ampliación del Puerto de Ensenada y El Sauzal significa “despojo, bloqueo y destrucción de las playas Tres Emes, Stacks, y San Miguel, vitales para el sur y el medio ambiente y la identidad Ensenada”.
A través de una carta pública, señalaron que el proyecto “amenaza con enterrar nuestras olas y playas bajo concreto, romper el equilibrio de nuestra comunidad y poner en riesgo nuestra salud, seguridad y cultura”.
Por ello, exigieron a la presidenta de la República y la gobernadora de Baja California, la cancelación inmediata de cualquier obra que se imponga sin consultar al pueblo de Ensenada.
“5745 millones de pesos, no deben usarse para destruir lo que nos da vida, cultura y futuro”, señalaron miembros del comité.