Transición caótica en EU
La transición presidencial en Estados Unidos se encuentra en un estado crítico luego del asalto al Capitolio de Washington el miércoles 6 de enero por parte de centenares de simpatizantes del presidente Donald Trump y miembros de diferentes grupos asociados a la extrema derecha durante la certificación del triunfo de Joe Biden en las pasadas elecciones.
Con el clima social y político enrarecido, Donald Trump enfrenta duras acusaciones después de dirigirse la mañana del miércoles a una multitud de seguidores recalcando su negación de los resultados de las elecciones de noviembre e incitando una marcha hacia el Capitolio bajo la frase que simpatizantes previamente acuñaron ''Paren El Robo''.
Como resultado de los posteriores actos vandálicos extensivamente documentados en redes sociales y la muerte de cuatro personas, incluyendo una mujer de 35 años llamada Ashli Babbitt, quien perdió la vida poco después de recibir un disparo en el cuello, se declaró un toque de queda y la administración de Trump comenzó a desmoronarse al presentarse las renuncias inmediatas del Consejero Adjunto de Seguridad Nacional Matt Pottinger, Stephanie Grisham, Ex Directora de Comunicaciones y Sarah Matthews, Vice portavoz del presidente.
Al mismo tiempo Trump perdió acceso a una de sus armas de comunicación más importantes ya que Facebook e Instagram bloquearon las cuentas del mandatario.
Zuckerberg explicó desde su página en la red social que el bloqueo, que había sido anunciado el miércoles con una duración inicial de 24 horas, fue extendido debido al uso realizado por Trump de la plataforma "para incitar a una insurrección violenta contra un gobierno elegido democráticamente".
Mientras tanto, la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, pidió el jueves la inmediata destitución del mandatario Donald Trump a través de la vigésima quinta enmienda.
"El presidente de Estados Unidos incitó una insurrección armada contra Estados Unidos", dijo Pelosi a periodistas en el Capitolio de los Estados Unidos. Trump cometió un "acto de sedición", añadió.
Por su parte, Joe Biden, presidente electo de Estados Unidos, dijo el jueves que el ataque al Capitolio fue uno de los días más oscuros en la historia del país, un asalto a la democracia fomentado por el mandatario Donald Trump.
La intervención en el Capitolio por parte de los grupos de apoyo al presidente fue catalogada como un hecho sin precedentes, pues históricamente la última vez que un asalto de esta categoría tuvo lugar fue el 24 de agosto de 1814 cuando fuerzas británicas tomaron Washington e incendiaron el Capitolio.
Aun así, la certificación de los votos continuo esa misma noche y Estados Unidos amaneció con un Capitolio banalizado y un vicepresidente Mike Pence catalogado como ''traidor'' tras reconocer el resultado no favorable para la administración y condenar los actos vandálicos: "No han ganado" dirigiéndose a los seguidores de Donald Trump.
Hasta el momento, en relación a las consecuencias legales de los manifestantes, Fiscales Federales de EEUU ya han presentado cargos contra 55 personas por el asalto al Capitolio.
Según ha detallado el fiscal general en funciones del Distrito de Columbia, Michael Sherwin, 40 de estos casos se han presentado ante el Tribunal Superior de Washington, y muchos de ellos incluyen cargos por entrar de forma ilegal en ciertas zonas del recinto del Capitolio.