Entre lluvia y tradición: los recuerdos de la Reina del Carnaval del 78
Tina, coronada hace 48 años, prestó su corona para una exposición en la Casa de la Cultura. - Foto: Cortesía.
Ser Reina del Carnaval es mucho más que un acto de frivolidad. Para Tina, coronada en 1978, este honor no solo garantiza un lugar en los anales de la historia de Ensenada, sino que brinda una profunda armonía interior y las satisfacciones propias de una tradición que es, en esencia, un ejercicio cultural y festivo.
A 48 años de distancia, y mientras expone su corona en la exposición que organizó la Casa de la Cultura, la señora Justina González Franco, recordó que, en aquel tiempo, le solicitaron a su padre, trabajador de Cementos California le solicitaron una hija para que participara en el cómputo de carnaval.
“Somos varias hermanas y le pidió una hija. El ingeniero César Obregón era maestro en la universidad y fue quien dijo - yo conozco a Tina, la hija del señor Gonzalo - y así fue como me propusieron”, relató.
Tina, relató que el cómputo, con cuatro participantes, fue arrasador; una de las muchachas se retiró a la mitad del de los cómputos.
La ex reina del Carnaval, relató que los delfines estuvieron coloridos y llenos de majestuosidad.
“Creo que fue la primera ocasión en que tuvimos toda la guardia de la Marina. Desfilaron al lado del carro de la reina. En ese entonces estaba un almirante y fui privilegiada de que organizara una cena para mí y para mi familia en el Casino Naval, en la Ryerson”, contó.
Dijo que, aunque ya se había olvidado de estos acontecimientos personales, durante su presentación en la exposición de artes plásticas y fotografías alusivas a las fiestas carnestolendas, se puso nerviosa, ya que prestó su corona para que sea exhibida en la galería.
“Hace unos años, invitaron a las que fuimos reinas para un desfile, y a mí me dio pena ir porque no me gustaba (físicamente), pues tuve a mis hijos y empecé a subir de peso. Pensé que este evento era más íntimo y hasta me piden foto”, bromeó.
¿Y qué opina de los carnavales actuales?
“Pues como todo, es diferente cómo van cambiando las costumbres y todo. Yo tuve mucho respeto de todo el público, me saludaban… me dio mucho gusto. Al último empezó a llover. Nos bajaron del carro, pero ya era lo último. Nos habían dado paraguas a todas las que íbamos”, remembró.
Para la ex reina, la esa frase de que “si no llueve no es carnaval”, es generalmente real, incluso contó que, luego de su reinado, 1978, fue cuando se desbordó la presa Emilio López Zamora y las lluvias causaron severos daños.
“Se vino pues la lluvia tan fuerte que desbordó la presa y hubo muchas personas que fallecieron en ese evento. Fue en época de carnaval”, agregó.
Acompañada de su esposo, su hija y su nieta, Tina recomendó a las y los jóvenes vivir la experiencia del reinado “porque es algo que uno de momento no se da cuenta, pero pasan los años y uno empieza a pensar... pues ya somos parte de la historia de nuestra ciudad de Ensenada”.