Encuadre: La Copa del Mundo también envejece
La evolución de la cantidad de jugadores mayores en el futbol moderno. - Foto: ZNN.
Durante el mundial de clubes el año pasado, vi con escepticismo esas pausas de hidratación, pero ya durante la primera ronda de este mundial 2026 son una realidad, me parecían una concesión innecesaria a un deporte que históricamente se había caracterizado por su resistencia física.
Solo como ejemplo los mediocampistas recorren verdaderos maratones por juego, hay récords como el del alemán Thomas Müller que acumuló 84 kilómetros en Brasil 2014. El mismo Luka Modric , presente todavía en este mundial, acumuló un recorrido cerca de 56 kilómetros en Qatar 2022 antes de las semifinales.
Desde niño me ha gustado el futbol, me ha tocado observar la evolución del futbol moderno y lo comparo con el que recuerdo de niño y de joven comienzo a preguntarme qué tanto está cambiando el juego.
Los datos son reveladores
La BBC reveló cifras elaboradas a partir de información de FIFA y del investigador Josh Fjetstul. Según esos datos, el número de jugadores de 35 años o más presentes en las Copas del Mundo pasó de apenas tres en 1970 a 10 en 1986.
Entre 2002 y 2018 la cifra se mantuvo relativamente estable, oscilando entre 30 y 35 futbolistas veteranos. Pero el salto más llamativo ocurrió recientemente: entre 2018 y 2026 el número de jugadores mayores de 35 años prácticamente se duplicó, al pasar de 35 a 72.
La tendencia es aún más evidente si observamos a los jugadores de 40 años o más, ojo, no porteros, sino los que juegan en el campo, como Cristiano Ronaldo (41), Luka Modric (40) y Edin Džeko (40).
Por supuesto, la comparación no es completamente lineal porque el torneo también cambió. El Mundial 2026 pasó de 32 a 48 selecciones nacionales, lo que incrementó significativamente el número de jugadores convocados y la cantidad total de partidos disputados.
La FIFA confirmó que la edición de 2026 reúne a 48 equipos, si cada escuadra trae 26 atletas, serían mil 248 jugadores que disputarán 104 encuentros, una expansión sin precedentes en la historia del torneo.
Los fanáticos a los que nos gusta más que el juego y los resultados, la tecnología y otros aspectos de ese deporte, estamos viendo los avances como la nutrición que llevan los futbolistas, con planes de alimentación diseñados científicamente, monitoreo constante de parámetros fisiológicos y programas personalizados de recuperación.
También el uso de tecnología paramétrica donde los cuerpos técnicos disponen ya desde hace años de datos captados por sensores, GPS, análisis biomecánicos y sistemas de seguimiento capaces de medir cada sprint, cada aceleración y cada carga de trabajo. Y si todo esto se suma últimamente el uso de la inteligencia artificial (IA).
La IA apoya a los directivos, entrenadores, y comienza a incorporarse al análisis de rendimiento, en temas como la prevención de lesiones y la administración de cargas físicas, no es descabellado pensar que esas pausas de hidratación, (más que un truco de marketing) es una sugerencia de la IAs, para prolongar la vida útil del atleta de élite y reducir el desgaste acumulado que durante décadas obligaba al retiro prematuro.
Es verdad que un futbolista de élite puede disputar entre 50 y 70 partidos al año entre club y selección. También es cierto que recorren más distancia a alta intensidad, aunque veamos jugadores caminando o solo parados realizan más sprints que hace 20 años y no solo eso con las nuevas medidas como los saques de banda y de portería más rápidos (so pena de infracción), los juegos tienen más tiempo efectivo. Así, esas pausas son también los propietarios de los clubes cuidando sus activos que son los jugadores.
Siendo así, las pausas de hidratación adquieren otra lectura. No son una respuesta al calor extremo o al cambio climático más bien se trata de proteger una inversión cada vez más valiosa: jugadores capaces de competir al máximo nivel a los 35, 38 o incluso 40 años.
Otro de los cambios notables en el juego fue la cantidad de cambios que se pueden hacer por juego, esto va en esa misma dirección, realizar cinco cambios permite renovar en un juego casi la mitad del equipo.
De hecho, durante gran parte de la historia de la Copa del Mundo ni siquiera existían cambios.
| 1930-1966: | no se permitían sustituciones. |
| 1970: | se autorizan 2 cambios por partido. |
| 1994: | aumentan a 3 cambios. |
| 2018: | siguen siendo 3 cambios, pero aparece la posibilidad de un cuarto cambio en tiempos extra. |
| 2022 y 2026: | se permiten 5 cambios durante el tiempo regular. |
La explicación oficial de cinco cambios fue la protección de la salud de los jugadores, especialmente después de la pandemia de covid-19, cuando la FIFA y las ligas aprobaron temporalmente los cinco cambios para reducir lesiones derivadas de calendarios saturados.
Durante décadas el futbol fue un deporte que pertenecía principalmente a los jóvenes. Hoy parece estar entrando en una etapa distinta: una era donde la ciencia, los datos y la tecnología permiten que el talento sobreviva más tiempo.
Con esto en mente las pausas de hidratación pueden no ser un signo de debilidad, sino una señal de que el futbol moderno entendió que la longevidad también se entrena y jugadores como el portero Vozinha de 40 años puede dar alegrías inmensas a sus países a pesar de la edad.