“Se necesita un cambio social, un cambio en las prácticas en redes”: Indira Cato
Indira Cato llevó "Llamarse Olimpia" al Ceart Ensenada y advirtió: la IA abre nuevas formas de violencia digital que las leyes no alcanzan a cubrir. - Foto: Cortesía.
Indira Cato, directora del documental “Llamarse Olimpia”, enfocada en la vida de la activista y defensora de los derechos humanos Olimpia Coral Melo, señaló que más allá de generar nuevas leyes -que son de importancia- se necesita un cambio social y tener más conciencia, para evitar que sigan apareciendo nuevas formas de violencia contra las mujeres.
La realizadora compartió sus reflexiones con el público tras la proyección de su trabajo en el Foro Experimental del Centro Estatal de las Artes (Ceart) Ensenada, dentro de la gira de documentales Ambulante.
“Llamarse Olimpia”, escrita por Cato y Jazmín Cato Sosa, fue estrenada a nivel nacional en el 2025 durante la edición 40 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, donde ganó el Premio Mezcal a la Mejor Película Mexicana, pero hasta el pasado 20 de mayo fue posible traerla a Ensenada como parte de la gira de este año.
“Soy de Ensenada y tenía el pendiente de traer la película. Por fin lo logramos”, expresó tras concluir la película de 75 minutos y para el que invirtió cinco años de su vida.
En el diálogo con el público del Ceart, recordó que la violencia digital se hace de nuevos espacios, al tiempo de calificar de “insólito” que las autoridades no consideraran violencia lo que le pasó a Olimpia Coral, así como a muchas mujeres, a pesar de la denuncia respectiva.
“Las leyes son superimportantes y la Ley Olimpia fue un parteaguas, absolutamente, pero sí me hace pensar también que, en realidad lo que necesitaríamos cambiar es la sociedad porque van a seguir apareciendo nuevas formas (de violencia) y se va modificando. Y ahora está la Inteligencia Artificial (IA) que tiene otra forma de violentarnos. No es que vayan saliendo nuevas cosas y vayamos haciendo leyes, más bien necesitamos empezar a tomar conciencia y dejar de ‘objetivizar’ (cosificar) mujeres”, afirmó la directora.
Como parte de su mensaje, Indira Cato subrayó la necesidad de tratarse “como seres humanos” o “seres sintientes”.
“Y empezar a respetarnos como iguales. Es lo que estamos realmente pidiendo. Se pueden hacer todas las leyes, importantísimas, nunca les quitaría su lugar fundamental, pero sí creo que el cambio real sólo va a venir cuando, como sociedad, empecemos a cambiar nuestras prácticas en redes, en la vida real. Es la misma lucha, pero con otro formato”, puntualizó la realizadora.
La creación de “Llamarse Olimpia”
Durante el periodo de pandemia por el Covid-19, Indira Cato conoció la historia de Olimpia Coral, quien -tras ser violentada digitalmente- logró levantarse y resignificar su nombre, donde un papel importante fue el apoyo de su madre.
Cato eligió el tema para su primer documental y logró contactar a la activista en el 2020. Tras generar un vínculo y cercanía se dispuso al rodaje, acompañada de un equipo de trabajo.
“Se acostumbró y lo entendió. Eventualmente no era yo, sino un equipo de cinco mujeres detrás, por todos lados con ella, durante muchísimo tiempo. Nos tardamos cinco años en hacer este documental. No era grabar todo el día, era por periodos. Era esperar, irla conociendo, entendiendo sus dinámicas”, recordó en la plática del Ceart Ensenada.
El equipo también estaba al pendiente del panorama nacional en torno a la Ley Olimpia y la respectiva votación; también querían documentar la primera vez en que Olimpia Coral saliera del país, donde preveían que sería hacia Argentina, al haber movimientos sociales similares.
“Yo tenía muy pocas certezas sobre el documental. Una de ellas era que no quería que acabara con la aprobación nacional porque me parecía que podía caer en el discurso de cuento de hadas: de ‘Había una vez violencia digital y todas sufríamos y éramos violentadas, y después se aprobó la Ley Olimpia y fueron felices para siempre’. Para mí era muy preocupante ese discurso porque no es la realidad”, enfatizó Indira Cato.
Finalmente cumplieron el objetivo y documentaron todo este proceso, donde contaron con locaciones como la Ciudad de México (coberturas en diferentes marchas y concentraciones feministas), Huachinango (Puebla), Tlaxcala, y Argentina.
Sobre el tiempo destinado, que también fue para buscar fondos y armar carpetas, Indira Cato compartió a Zona Norte Noticias que esto le dejó múltiples experiencias, además de recordar que el género documental tiene la característica de dar valor a aquello que está frente a los ojos, de darle la debida importancia.
“Hay muchas veces en las que vas a querer tirar la toalla y creo que lo que te mantiene en pie, o a mí me mantiene en pie. Es creer fervientemente que esto es algo que el mundo necesita, que es importante que exista y que, para mí, es fundamental que alguien pueda ponerlo fuera y entrar en la discusión pública”, expresó la directora.