Compartir la calle. Reto pendiente
La Calle Floresta de Ensenada, imaginada como un espacio seguro para caminar y pedalear. - Foto: Cortesía.
Si algún día se librara una “guerra” entre ciclistas y automovilistas, los ciclistas serían quienes llevarían la peor parte.
Pero sí, los grupos ciclistas de Ensenada tienen razón al exigir mejoras urgentes en seguridad y movilidad, sobre todo después de los accidentes recientes. Sus 10 puntos son válidos, pero falta uno importante: reconocer también la responsabilidad de quienes circulan en bicicleta.
Del lado de los automovilistas hubo reacciones. Algunos comentaron que, si los ciclistas van a usar las calles, deberían tener alguna forma de registro, hacer examen de manejo, tener licencia o seguro contra daños a terceros. Aunque la mayor responsabilidad suele recaer en el conductor del auto, los daños materiales muchas veces los absorben los automovilistas, incluso cuando maniobran para evitar un impacto con un ciclista que sí sale ileso.
Pongo un ejemplo. Si un automovilista va por su carril y un ciclista aparece de frente, en sentido contrario —como no debe circular—, y además hay un tráiler de doble caja a un lado y otro vehículo pesado detrás, no hay forma de garantizar el metro y medio de distancia. Es una situación peligrosa para todos.
Algunos ciclistas se han vuelto temerarios. También necesitan educación vial: como no circular en sentido contrario, respetar los altos, usar ropa visible, y equipo de seguridad y conocer sus límites. Al final, en un choque, quien más arriesga es siempre el ciclista.
Las autoridades ya deberían tener un mapa actualizado con rutas seguras para bicicletas y zonas donde se recomienda circular con extrema precaución. Si no habrá nuevas ciclovías pronto, al menos podrían ampliarse carriles y acotamientos, incluso reduciendo camellones, para que corredores y ciclistas puedan transitar con un poco más de seguridad y conectarse mejor con las ciclovías actuales.
Otra idea, que ya aplican ciudades como Guadalajara y el mundo, es cerrar una calle los domingos para uso peatonal y ciclista. No hablo de cerrar Reforma o la calle Primera, pero podría ser calle La Floresta, de la Primera hasta la Calle 9. El domingo es un día con poco tráfico y hasta podría activar económicamente esa parte del centro.
La cultura ciclista seguirá creciendo, pero hace falta planear mejor: mapas de riesgo, horarios con mayor tráfico, zonas de camiones pesados y rutas recomendadas para no andar distraídos cuando se cruza por áreas complicadas.
Y no solo el tráfico es un riesgo. Los perros sueltos también representan un peligro. Ya debería haber cero tolerancia con mascotas sin correa, especialmente en colonias donde circular en bici debería ser más seguro.
Al final, compartir la calle no debería ser una batalla, sino un acuerdo básico de respeto. Si cada quien asume su parte, todos llegamos enteros a casa.