Buscar:

∣ Actualizado hoy a las 19:34

Síguenos:  Facebook   Whatsapp

∣ Actualizado hoy a las 19:34

Síguenos:  Facebook   Whatsapp

México y la cultura de los mercados "sobreruedas"

Los tianguis son una opción para la economía circular y sostenible además de un punto de encuentro de la modernidad con la tradición

"Los Globos" son los más populares pero también en la calle Séptima del centro, Valle Verde, colonia 89 y Pórticos del Mar se pueden hallar tianguis. - Foto: Cortesía.

Casi en cualquier rincón de México puede encontrarse algún "sobreruedas", mejor conocidos como tianguis. Por su naturaleza itinerante se pueden hallarse ciertos días y horarios en distintos puntos de la ciudad, y a pesar de la implementacion de 'marketplace' de facebook y otras redes comerciales, estos puntos de venta son una experiencia y de encuentro de importancia dentro de la economía de las ciudades.

La ciudad de México como es lógico tiene algunos de los tianguis más grandes del mundo, son como ciudades dentro de las ciudades, donde caminar por los pasillos entre letreros de ofertas, se pueden encontrar todo tipo de personas que buscan productos. En estos lugares, a veces peligrosos puede conseguirse los que sea, así, con todas las letras, lo que sea.

Aunque los famosos tianguis se han mantenido casi sin cambio al paso de los años, fue en la decada de los sesentas del siglo pasado cuándo el Gobierno de México decidió que el 21 de diciembre de 1969 se establecería el concepto de Mercado Sobreruedas.

La idea era poder establecer un punto de encuentro entre los productores de alimentos y los consumidores, para eliminar a los intermediarios con el fin de ofrecer productos a precios mucho más bajos que si las personas compraran los productos en otros sitios, como los supermercados.

Si alguien visita la ciudad de Estocolmo en Europa por ejemplo, si se busca bien se puede econtrar uno de estos mercados donde venden productos mexicanos, hacia dónde se establece el mexicano, allá forma una comunidad y lleva sus tianguis. En casi cualquier otra ciudad grande del mundo sucede lo mismo.

Los sobreruedas son esenciales de la vida cotidiana de miles de personas, una tradición arraigada y un hábito de consumo. A nivel local el tianguis por excelencia es "Los Globos", pero también tiene un peso en la tradición el tianguis de la calle Séptima entre Gastelum y Riveroll, los fines de semana, pero todavía mas focalizados se pueden hallar tianguis Valle Verde, en la colonia 89 o en Pórticos del Mar que también tienen su popularidad.

En todos los sobreruedas es común encontrar artículos para el hogar, de uso personal, juguetes de todo tipo, ropa, hasta antigüedades y verdaderas obras de arte.

Además, también cuenta con puestos de comida que sirven una gran variedad de comidas, como carnitas y chicharrones, birria, pizzas, aguas frescas, tamales. Así como en otros países encuentras dulces, comidas y productos mexicanos en los tianguis y sobrerruedas se pueden encontrar productos hasta platillos tradicionales de otros países.

Los tianguis de la frontera, sobre todo los de Tijuana, y también en los de Ensenada pueden hallarse todo tipo de productos estadounideses, y ropa de segunda mano. Los sobreruedas han encontrado en estos últimos años desde la pandemia un competidor muy fuerte que son los establecimientos de saldos, pero esos son otra historia.

Estos mercados al aire libre son más viejos de lo que se cree

El concepto no fue inventado en México hace 60 o 70 años, lo cierto es que el tianguis tiene cientos incluso miles de años. Es una tradición arraigada profundamente en México, el mercado al aire libre tiene orígenes prehispánicos, la misma palabra proviene del náhuatl "tianquiztli", que significa mercado.

Al visitar Teotihuacan los turistas pueden ver las enormes explanadas a la vista de las pirámides y casi puede escuchar en el ambiente las voces en dialectos distintos vendiendo productos

Tianguis Prehispanico
El tianguis es una tradición en México desde antes de la llegada de los españoles.
Foto:Cortesía.

Ya desde esos tiempos el tianguis era un lugar de encuentro para diversas culturas, y muchos años antes de la llegada de los españoles eran punto de abastecimiento de bienes esenciales para la vida cotidiana, si bien la organización de los tianguis era responsabilidad de los gobernadores de las ciudades la misma gente era la que realizaba la logística.

En la actualidad los tianguis se ubican de manera semifija en calles y plazas, con horarios y días específicos según la costumbre local.

Además de alimentos frescos hasta ropa, electrodomésticos y otros bienes, estos establecimientos móviles se han adaptado a las necesidades modernas, incluyendo el uso de tecnologías como el pago con tarjeta en algunos casos, y la implementación de medidas para reducir el impacto ambiental, como la eliminación de bolsas de plástico.

Los tianguis son y seguirán siendo una parte importante de la identidad cultural de México, representando una tradición ancestral que ha perdurado a través del tiempo, ofrecen una alternativa al comercio formal o cadenas de mercados, nacionales y trasnacionales, permitiendo a los consumidores acceder a productos frescos y a precios más accesibles.

Además de que son espacios donde se preservan y transmiten conocimientos, tradiciones y costumbres, son un espacio ideal para la economía circular y sostenible pues están llenos de saldos, pacas de ropa en buenas condiciones y diversos artículos de segunda.

La venta de productos usados o seminuevos, permite extender el ciclo de vida de objetos que de otra forma irían a parar a la basura, lo que fomentando un consumo responsable con la reutilización y la reducción de residuos.

Aunque la queja principal de los consumidores de tianguis es que con tendencia global los precios de

los productos alcanzan y muchas veces superan a los de las cadenas de tiendas nacionales y trasnacionales, no dejan de ser una opción para lugares donde las súpertiendas no llegan.

La experiencia de comprar en los tianguis forma una parte integral de la experiencia y cultura de ser mexicano.

Deber registrarte o iniciar sesión para guardar notas:
Iniciar sesión Crear cuenta

MERCADO NEGRO

Por: Nemo
Hace 1 año
224212

¿Y el ferry A’pá?

Se acabó el 2024 y ni las luces de uno de los proyectos más cacareados por el gobierno estatal, concretamente la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda y el secretario de Economía e Innovación (SEI), Kurt Ignacio Honold, el de que Ensenada cuente con su ferry.

Siendo justos, la responsabilidad no recae precisamente en ellos, sino en el concesionario, que hasta donde ha sido difundido corresponde a Azteca Ferries, empresa que a la fecha sigue sin publicar en su página de internet las tarifas para el viaje Ensenada-San Diego. Únicamente los horarios, pero esto y nada, es lo mismo.

...

Recordemos que Kurt Ignacio Honold declaró a principios de junio, en una visita al Consejo Coordinador Empresarial de Ensenada (CCEE), encabezado por Marco Antonio Estudillo, que el ferry estaría dentro de cinco meses, es decir, por ahí de octubre, pero pasan los meses y ni la proa del ferry se alcanza a ver en el horizonte. Es una lástima, pues ha generado mucha expectativa entre residentes y visitantes de Ensenada.

Operativo Sucio

Pues le cayó el chahuistle a un par de bodegones de venta de productos asiáticos, tras la llegada del “Operativo Limpieza”, que dejó más dudas que respuestas sobre estas acciones del gobierno federal y estatal, concretamente.

Primero, lo que nunca, o no al menos en épocas recientes: dejar pasar a la prensa para que grabara prácticamente todo, hasta el tiradero que dejaron los funcionarios federales al momento de estar decomisando la mercancía de presunto contrabando al interior de las tiendas.

Por fuera, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, convocó a rueda de prensa para celebrar el aparatoso despliegue en el que desfilaron, digo, participaron la Guardia Nacional, Defensa, Marina, FESC y hasta el IMOS, para casi casi poner las esposas a un montón de prendas femeninas, cremas y juguetes de origen chino.

En este tiradero, digo, operativo cuidadosamente planeado y que aún le faltan, según amenazan, digo, anuncian las autoridades, llamó la atención que guardaron silencio el sector empresarial de Ensenada, como Marco Estudillo o Héctor Contreras Luengas, a quienes les encanta decir que el empresariado debidamente formal sí paga impuestos, en lugar de esta competencia desleal que operaba impune en el puerto.

Tampoco mandó algún comunicado la alcaldesa Claudia Agatón Muñiz, ni para felicitar los “resultados”.

Hay preguntas: ¿quién permitió la construcción de las naves industriales y permitió la venta? ¿Cómo que no sabían? ¿Cómo que lo hicieron frente a ellos? Pero quien sabe, capaz que todas las preguntas, como los caminos, conducen al Senado.

El robo de urnas: ya olvidado

Un caso que generó impacto y sacó de onda a más de uno, mientras que a otros ni les sorprendió, fue el robo de urnas registrados en una colonia tradicionalmente panista del puerto de Ensenada, en lo tocante a las elecciones federales del pasado 2 de junio.

Uno de los involucrados fue vinculado a proceso y otro murió en el Issstecali, debido al accidente sufrido cuando intentaban escapar. Esto es lo que llama la atención: ¿por qué fue internado ahí? En todo caso estaba la clínica del mismo Sauzal, o la 32 y el 8 del IMSS, más cerca en el recorrido, pero no, fue llevado a este sitio del orden estatal. Eso quiere decir ¿era maestro, funcionario menor o algún tipo de servidor público de bajo perfil? ¿Lo sabremos algún día?

Mercado Negro es una columna de opinión de Zona Norte Noticias. Sus comentarios los podrá hacer llegar al siguiente correo electrónico: znortemedios@gmail.com

Deber registrarte o iniciar sesión para guardar notas:
Iniciar sesión Crear cuenta
Opinión
SImulación político-partidista rebasa marco normativo
2026-07-21 18:14:59
...
Colaboración
...

El contexto político-partidista en México evidencia que la simulación opera como el mecanismo que permite a la competencia electoral, rebasar el marco normativo.

Bajo esta dinámica, los actores hegemónicos capitalizan la ambigüedad vacante antes de que la autoridad logre regularla.

Más información...

Por lo tanto, aunque no todas las acciones documentadas constituyen una ilegalidad flagrante, sí ilustran cómo agendas de carácter partidista, gubernamental, editorial o ciudadano operan funcionalmente como campañas anticipadas. Este es un análisis a través del cual describe dicho fenómeno tanto en su dimensión política como jurídica, delimitando con precisión las conductas probadas, las denunciadas y aquellas que subsisten en la zona gris del derecho electoral.

1.⁠ ⁠Convertir la sucesión interna en un “proceso político”, no en una precampaña

El caso más claro y reciente fue 2023. Morena organizó la selección de su futura candidatura presidencial mediante la figura de “Coordinador o Coordinadora Nacional de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación”.

Formalmente no se eligió en ese momento una candidatura; se eligió una coordinación partidista. En paralelo, la oposición creó el proceso del Frente Amplio por México para seleccionar a la persona responsable de “construir” dicho frente.

En los hechos, ambos procesos incluyeron:

  • Aspirantes de conocimiento nacional;
  • Recorridos por el país;
  • Eventos masivos;
  • Propaganda;
  • Debates políticos indirectos;
  • Encuestas o consultas como método de selección;
  • Cobertura mediática diaria.

La discusión jurídica fue precisamente si esos mecanismos eran auténticos procesos internos o precampañas presidenciales adelantadas.

El Tribunal permitió su continuación bajo restricciones, y el INE tuvo que crear lineamientos extraordinarios para fiscalizar gastos, propaganda y actividades porque la legislación ordinaria no contemplaba con claridad una contienda interna de esa magnitud celebrada antes de las precampañas legales.

La simulación consistió en:

No llamarlo “precampaña”, no denominar “precandidatos” a los participantes y no decir formalmente que se disputaba la candidatura presidencial, aunque el resultado político previsible fuera precisamente posicionar y seleccionar a quien posteriormente sería candidata o candidato.

Eso no significa que todo el proceso haya sido declarado ilegal. Significa que la arquitectura nominal y partidista permitió adelantar buena parte de las funciones políticas de una precampaña sin utilizar sus categorías jurídicas formales.

2.⁠ ⁠Sustituir el llamado expreso al voto por equivalentes comunicativos

La legislación define los actos anticipados, entre otros elementos, por la existencia de llamados expresos al voto a favor o en contra de una opción política.

En respuesta, la comunicación política se volvió más sofisticada. En lugar de decir:

“Vota por mí”

se emplearon expresiones como:

“Es tiempo de…”

“Que siga…”

“La transformación continúa”

“Es la respuesta”

“Estamos listos”

“Vamos a defender…”

“Que nadie nos detenga”

“El futuro es ahora”

Por separado, muchas de estas frases pueden presentarse como opiniones, lemas partidistas o mensajes genéricos. El problema jurídico surge cuando, dentro del contexto completo, funcionan como un equivalente funcional de solicitud del voto.

Las autoridades electorales han señalado repetidamente que no basta analizar una frase aislada; deben valorarse la audiencia, temporalidad, sistematicidad, posición de la persona, alcance territorial y beneficio electoral. Aun así, cuando no aparece un llamamiento suficientemente claro, las medidas cautelares o sanciones pueden resultar improcedentes.

La técnica política

Construir reconocimiento, preferencia y asociación emocional sin formular una petición explícita de voto. Jurídicamente, la frontera se desplaza de la literalidad al contexto, lo que vuelve la prueba más compleja y genera resultados judiciales variables.

3.⁠ ⁠Propaganda contratada aparentemente por “simpatizantes”

Durante 2023 aparecieron espectaculares, bardas, lonas y anuncios en distintas entidades promoviendo nombres, iniciales, caricaturas, libros, frases y atributos de aspirantes. Una defensa recurrente fue:

“No lo contraté”.

“No sé quién lo pagó”.

“Fue iniciativa de simpatizantes”.

“Ya me deslindé”.

“No corresponde a mi equipo”.

El INE abrió investigaciones para seguir la ruta del dinero y determinar quién contrató, pagó y se benefició de esa propaganda. También ordenó que los gastos vinculados a los procesos políticos fueran registrados y fiscalizados.

Cómo funciona la simulación

Una tercera persona, asociación, empresario, militante o grupo aparentemente independiente realiza el gasto. El aspirante obtiene exposición sin reconocer inicialmente el costo como propio. Después puede presentar un “deslinde”, cuya eficacia depende de que sea oportuno, jurídico, idóneo y eficaz; un simple comunicado tardío no necesariamente elimina responsabilidad.

La dificultad para la autoridad consiste en demostrar:

Coordinación;

Conocimiento previo;

Consentimiento;

Beneficio;

Origen del dinero;

Vínculo entre proveedor y estructura política.

4.⁠ ⁠Presentar propaganda personal como promoción de libros, revistas o entrevistas

Otra práctica consiste en promover:

  • Portadas de libros;
  • Revistas con fotografías de aspirantes;
  • Entrevistas pagadas;
  • Documentales biográficos;
  • Conferencias;
  • Presentaciones editoriales;
  • Campañas de “posicionamiento de imagen”.

El contenido puede formalmente anunciar un producto editorial o periodístico, pero visualmente destaca:

  • Rostro;
  • Nombre;
  • Eslogan;
  • Aspiración;
  • Atributos personales;
  • Presencia territorial sistemática.

El punto no es que promover un libro sea ilegal. El problema aparece cuando la promoción editorial se convierte en un vehículo sustitutivo de propaganda político-electoral y se despliega con una intensidad, temporalidad y cobertura que difícilmente se explican solo por fines comerciales.

En estos casos, la autoridad debe determinar si existe una finalidad electoral predominante, quién financió la publicidad y si el gasto produjo un beneficio cuantificable para una futura candidatura.

 

5.⁠ ⁠Utilizar informes legislativos o gubernamentales como plataformas de posicionamiento

La ley permite que las personas servidoras públicas informen sobre sus actividades, pero esa comunicación tiene límites temporales, territoriales y materiales. La práctica problemática consiste en:

  • Extender la difusión más allá del periodo permitido;
  • Colocar propaganda fuera del ámbito territorial correspondiente;
  • Destacar excesivamente rostro, nombre o lema;
  • Mantenerla publicada durante meses;
  • Convertir el informe en una gira;
  • Difundir logros institucionales como atributos personales.

En 2024, por ejemplo, tribunales electorales confirmaron infracciones relacionadas con la difusión extemporánea de informes legislativos.

La simulación

El mensaje se presenta como rendición de cuentas, pero su diseño y circulación cumplen funciones de construcción electoral: conocimiento del nombre, identificación con logros y asociación entre presupuesto público y reputación personal.

 

6.⁠ ⁠Confundir comunicación gubernamental con promoción personal

Las personas gobernantes y funcionarias tienen derecho a informar; sin embargo, los artículos constitucionales de imparcialidad y neutralidad impiden utilizar recursos públicos para favorecer opciones electorales.

Las zonas de conflicto recientes han incluido:

  • Conferencias oficiales;
  • Publicaciones en cuentas institucionales;
  • Inauguraciones;
  • Entrega de apoyos;
  • Eventos gubernamentales con aspirantes;
  • Entrevistas realizadas durante horario laboral;
  • Participación de servidores públicos en actos partidistas;
  • Transporte, personal o logística pública.

Existen resoluciones donde se analizaron o acreditaron promoción personalizada, actos anticipados, vulneración a la neutralidad o uso indebido de recursos. En un asunto relacionado con funcionarios de Michoacán, la Sala Especializada estudió y tuvo por actualizadas diversas infracciones vinculadas con promoción a favor de una aspirante presidencial.

El mecanismo

El acto se justifica como ejercicio del cargo, pero el beneficio reputacional se concentra en una persona o partido. La ventaja es especialmente fuerte para el oficialismo porque dispone de agenda pública, cobertura institucional y capacidad permanente de comunicación.

7.⁠ ⁠Mantener giras nacionales bajo la figura de “asambleas informativas”

Las asambleas partidistas son legales. Lo problemático surge cuando, antes de las precampañas:

  • Se realizan de manera sistemática en todo el país;
  • Tienen producción similar a un mitin;
  • Se personalizan alrededor de un aspirante;
  • Presentan discursos de contraste electoral;
  • Despliegan estructuras territoriales;
  • Distribuyen propaganda nominal;
  • Generan cobertura permanente.
  • Los lineamientos de 2023 permitieron actividades de procesos partidistas, pero prohibieron llamados al voto, propuestas electorales explícitas y determinadas formas de propaganda. También establecieron fiscalización y límites de gasto.

La utilidad política

Aunque formalmente se habla a militantes o simpatizantes, el evento se transmite en redes, medios y plataformas, por lo que la audiencia efectiva es mucho más amplia. Así se obtiene presencia nacional antes del periodo legal sin utilizar el nombre de “mitin de precampaña”.

 

8.⁠ ⁠Usar encuestas como método formal para legitimar una candidatura ya posicionada

Las encuestas internas cumplen dos funciones:

  1. ⁠Seleccionar formalmente;
  2. ⁠Incentivar meses de posicionamiento previo, porque cada aspirante necesita elevar conocimiento y preferencia antes de la medición.

La encuesta actúa como justificación organizativa de giras y propaganda: “no estoy buscando el voto ciudadano; estoy buscando ser reconocido por militantes y simpatizantes para una medición interna”.

En 2023, tanto el oficialismo como la oposición utilizaron mecanismos de encuesta, consulta o participación para legitimar sus procesos anticipados. La estructura permitía afirmar que no se estaba compitiendo todavía en una elección constitucional, sino dentro de una organización política.

9.⁠ ⁠Separar formalmente campaña digital y estructura partidista

En redes sociales se utilizan:

  • Páginas de apoyo no oficiales;
  • Comunidades de simpatizantes;
  • Influencers;
  • Cuentas temáticas;
  • Grupos de WhatsApp y Telegram;
  • Contenidos aparentemente espontáneos;
  • Memes;
  • Clips emocionales;
  • Campañas de hashtags.

La dificultad regulatoria está en demostrar quién pagó, quién coordinó y si existe aportación en especie. Cuando una red parece orgánica, el beneficiario puede negar control. Cuando existen pagos o coordinación, deberían reportarse como gasto y pueden generar responsabilidad.

La investigación electoral actual enfrenta un problema adicional: buena parte de la propaganda digital es efímera, microsegmentada o distribuida por terceros, lo que complica su monitoreo y valuación.

 

10.⁠ ⁠Adelantar posicionamiento mediante asociaciones civiles o plataformas ciudadanas

Antes de una candidatura formal, pueden crearse:

  • Asociaciones civiles;
  • Movimientos ciudadanos;
  • Fundaciones;
  • Plataformas temáticas;
  • Observatorios;
  • Iniciativas de causas públicas.

Estos vehículos organizan eventos, producen contenidos, levantan bases de datos y construyen redes territoriales.

Por sí mismas, estas actividades pueden ser legales. La simulación aparece cuando la organización está materialmente orientada a promover una candidatura futura, pero sus recursos y actividades no se reportan como gasto electoral porque formalmente todavía no existe esa candidatura.

El punto crítico para la fiscalización es determinar cuándo una actividad ciudadana deja de ser autónoma y se convierte en aportación coordinada a un proyecto electoral.

 

11.⁠ ⁠Explotar periodos regulatorios incompletos

En la elección judicial de 2025 se observó otro ejemplo: aspirantes comenzaron giras, entrevistas y eventos antes del periodo de campaña, en un contexto normativo nuevo, con reglas incompletas y sanciones poco claras. Diversas críticas señalaron que algunas personas aprovecharon esa incertidumbre para posicionarse antes que sus competidores.

El patrón es recurrente:

  1. 1.⁠ ⁠Surge una figura electoral nueva;
  2. 2.⁠ ⁠La ley no regula todos los supuestos;
  3. 3.⁠ ⁠Los actores se adelantan;
  4. 4.⁠ ⁠La autoridad emite lineamientos;
  5. 5.⁠ ⁠Los tribunales corrigen o acotan;
  6. 6.⁠ ⁠Para entonces, parte de la ventaja comunicativa ya se obtuvo.
  7.  7.⁠ ⁠Deslindarse después de recibir el beneficio

El “deslinde” se ha convertido en una pieza habitual:

“No autoricé esa barda, espectacular, evento o página.”

Jurídicamente, el deslinde no opera automáticamente. Para ser eficaz debe mostrar acciones reales para detener la conducta, identificar responsables y evitar la continuidad. Sin embargo, políticamente, aun cuando después se retire la propaganda, el nombre ya fue expuesto durante días o semanas.

Ahí existe una asimetría importante:

  • La sanción puede llegar meses después;
  • La exposición ocurrió en el momento políticamente útil;
  • El costo reputacional o económico de la sanción puede ser menor que el beneficio obtenido.

 

El patrón general

La estrategia reciente no suele consistir en violar frontalmente la norma mediante un anuncio que diga “vota por mí antes de tiempo”. Es más sofisticada:

  1. ⁠Cambiar el nombre jurídico de la actividad.
  2. ⁠Evitar el llamado literal al voto.
  3. ⁠Distribuir el gasto entre terceros.
  4. ⁠Separar formalmente al aspirante de la propaganda.
  5. ⁠Usar actividades legítimas —informes, libros, asambleas, entrevistas— con intensidad electoral.
  6. ⁠Aprovechar que la autoridad debe investigar contexto, financiamiento y coordinación.
  7. ⁠Litigar hasta que la campaña o el proceso ya produjo efectos políticos.

Valoración objetiva

El caso de 2023 marcó un cambio cualitativo: la precampaña presidencial material comenzó varios meses antes de la precampaña legal, tanto en el oficialismo como en la oposición. El INE y el Tribunal no ignoraron el fenómeno; intentaron encauzarlo mediante reglas extraordinarias y fiscalización. Sin embargo, ese remedio también terminó normalizando parcialmente una realidad política que la legislación no había previsto.

La lección institucional es clara: en México la competencia electoral suele avanzar más rápido que la regulación. Los actores más poderosos explotan primero la ambigüedad; las autoridades regulan después. No todo lo descrito es automáticamente ilegal, pero sí muestra cómo actividades formalmente partidistas, gubernamentales, editoriales o ciudadanas pueden desempeñar funcionalmente el papel de una campaña anticipada.

Deber registrarte o iniciar sesión para guardar notas:
Iniciar sesión Crear cuenta