Encuadre
El presidente Andrés Manuel López Obrador, ha dicho que después de su sexenio se retirará a Palenque. - Colaboración.
El sueño energético de AMLO se convirtió en pesadilla presupuestaria, sí, se trata de Dos Bocas, ese ambicioso proyecto que prometía hacer de México una potencia energética autosuficiente, un monumento a la eficiencia y el ingenio nacional.
El presidente Andrés Manuel López Obrador, como en otros aspectos y sobre la corrupción, pintó a los mexicanos un panorama idílico: una refinería reluciente, construida en tiempo récord y por una fracción del costo habitual.
Sin embargo, cual telenovela de Televisa, la cruda realidad se empeñó en arruinar la trama. Ya que de acuerdo a los expertos resulta que construir una refinería en tres años y con 8 mil millones de dólares era tan realista como esperar que un unicornio te lleve al trabajo y gratis.
A días que AMLO se retire a una finca de Palenque a jugar beisbol y disfrutar de los atardeceres mayas, la refinería sigue siendo un 'work in progress', no solo eso, el presupuesto ha superado ya los 16 mil millones de dólares, billones dirían en EU.
Para que más duela, la flamante refinería ha tenido sus "pequeños" contratiempos, nada más el sábado 6 de julio, hace días, hubo una fuga de gas que obligó a desalojar a los empleados. Por suerte no hubo heridos ni daños materiales, pero claro como ya se hizo costumbre los trabajos se aplazaron.
Alguien por ahí dice que la planta combinada, el primer paso del proceso de refinación, ya sirve, que ya produce gasolina amarga, con alto contenido de azufre y bajo octanaje, que no es precisamente el elixir dorado que soñában los crédulos mexicanos, pero ya es algo.
A pesar de ello, los expertos señalan que probar y arrancar una planta de esta magnitud puede tomar entre 12 y 18 meses. Es un proceso lento, claro, pero con la paciencia y el presupuesto infinito del gobierno, y Pemex que puede darse esos lujos de despilfarro, y como el Fobaproa, es seguro a la larga se logra...
Aunque dicen también que Pemex trajo diésel contaminado al complejo para depurarlo, si algo tiene México, es que le gusta complicar mucho las cosas para cuando quede todo donde estaba, aparentar que ya mejoraron. Al cabo siempre se puede culpar al PRI, o decir que Calderón solo hizo una barda, que para el caso viene a ser lo mismo.
Pero los ciudadanos pueden estar tranquilos sabiendo que sus impuestos están siendo usados para financiar el sueño de una refinería que, con suerte, empezará a producir cantidades significativas de gasolina para finales de 2024, o si hay que ser más optimistas, cualquier día de estos.
Pemex, con su constante optimismo, asegura que la autosuficiencia en producción de combustibles se alcanzará en 2025. Bueno, si no hay más fugas, retrasos, ni sobrecostos imprevistos. Y si los astros se alinean.
Mientras tanto, seguiremos dependiendo de las importaciones y soñando con el día en que Dos Bocas no solo sea una promesa, sino una realidad funcional. Hasta entonces, sigamos cruzando los dedos y, por qué no, preparándonos para más capítulos emocionantes en la saga de la refinería más cara y retrasada de la historia reciente de México.