Cuestiona Diamantina Rosa colocación de monumentos religiosos en espacios públicos
Diamantina Rosa cuestiona los monumentos de los diez mandamientos en espacios públicos de Ensenada y pide al Ayuntamiento transparencia sobre permisos y fundamento legal. - Foto: Cortesía.
La asociación civil defensora de los derechos humanos de las mujeres, Diamantina Rosa, expresó su preocupación ante la instalación de monumentos con los llamados diez mandamientos en diversos espacios públicos del municipio, cuestionando la legalidad de estas acciones y la presunta parcialidad por parte de las autoridades locales.
De acuerdo con el posicionamiento emitido por la organización, las estructuras ya se encuentran colocadas en puntos como Maneadero, La Bufadora, el Parque Revolución y Playa Hermosa, donde recientemente se reportó una nueva estructura.
Asimismo, advirtieron que se ha anunciado al Valle de Guadalupe, específicamente en Francisco Zarco, como el próximo punto de colocación.
La agrupación enfatizó su respeto a la libertad religiosa y el derecho individual a profesar cualquier creencia.
Lizette Dueñas, presidenta de Diamantina Rosa, observó que existe una diferencia entre el ejercicio de la libertad de culto y la apropiación permanente del espacio público mediante símbolos religiosos institucionales.
"México es un Estado laico. La libertad de religión protege a quienes creen, pero también protege a quienes tienen otras creencias o no profesan ninguna", subrayó.
Cuestionan apertura institucional y falta de respuesta
La activista expuso que mientras las peticiones formales como organización civil han sido ignoradas por las autoridades, el proyecto de monumentos religiosos ha contado con "gestión y apertura" por parte de la Dirección de Asuntos Religiosos del Ayuntamiento.
Ante este panorama, hizo una serie de cuestionamientos públicos dirigidos a la administración municipal:
¿Cuál es el criterio y el fundamento jurídico utilizado para autorizar estas instalaciones?
¿Existen los permisos oficiales correspondientes para la ocupación de estos espacios públicos?
¿Quién determinó que una expresión religiosa particular debe formar parte permanente del paisaje urbano?
¿Garantizará el Ayuntamiento el mismo trato y apertura a todas las expresiones religiosas, creencias y a la ciudadanía sin afiliación religiosa?
Lizette Dueñas recalcó que las demandas Diamantina Rosa, no buscan privilegios, sino igualdad, transparencia, libertad de conciencia y el respeto estricto al principio del Estado laico.
Puntualizó que los espacios públicos pertenecen a toda la ciudadanía y no a congregaciones religiosas ni a administraciones en turno.