Buscar:

∣ Actualizado hoy a las 10:43

Síguenos:  Facebook   Whatsapp

∣ Actualizado hoy a las 10:43

Síguenos:  Facebook   Whatsapp

DECLARATORIA

Hacienda El Sauzal es Patrimonio Cultural de Baja California

La vivienda que perteneciera al general Abelardo L. Rodríguez por largo tiempo abandonada fue restaurada por un empresario inmobiliario
Colaborador
Hace 3 años
(o)
114962

El edificio que fuera la casa del General Abelardo L. Rodríguez quedó restaurado. - Foto: Cortesía.

Tras un proceso de evaluación, el 16 de octubre en el Periódico Oficial del Estado fue publicada la declaratoria de Patrimonio Cultural de Baja California la Hacienda el Sauzal de Rodríguez, ubicada en el municipio de Ensenada.

La solicitud fue realizada en noviembre de 2021, por José Enrique de Ibarra de Alba, administrador único de la empresa Compañía Inmobiliaria Mar de Cortez S.A. de C.V., propietaria de la fracción mayoritaria del inmueble que perteneciera al general Abelardo L. Rodríguez.

En el transcurso del proceso se llevaron a cabo diversas consultas y revisiones, visitas e inspecciones para conocer el estado del edificio histórico.

Finalmente, durante una sesión del Consejo de Patrimonio Cultural en diciembre de 2022, se tomó la decisión de autorizar la declaración de la porción con clave catastral ES-500-802.

La propiedad, ubicada en la carretera Ensenada-Tijuana en la delegación de El Sauzal de Rodríguez, desempeña un papel fundamental en la historia de la región y ahora es oficialmente reconocida y con ello cuenta con protecciones legales para su preservación como parte del patrimonio cultural.

La arquitectura del edificio

El conjunto arquitectónico destaca en la zona donde se halla dentro del paisaje urbano convertido a industrial. La mansión fue construida en 1930, el color blanco estuco de sus muros, contrasta con fuerza por los techos de teja rojas, los arcos de medio punto recuerda a las construcciones de las villas romanas del renacimiento italiano, los balcones con balaustradas y celosías de estilo árabe y mudéjar que llegaron a México a través de los españoles, las columnas corintias y elementos jónicos asentúan su herencia grecoromana, los detalles en la torres de chimeneas y ventanas con molduras de corte francés de influencia también renacentista.

La fachada es asimétrica y se accede a través de una escalinata con maceteros en forma de jarrón.

En 2015, el empresario Enrique Ibarra de Alba adquirió la propiedad y comenzó su restauración y rehabilitación, buscando preservar este importante monumento arquitectónico y su legado histórico. La solicitud de declaratoria de patrimonio cultural para la casa de Abelardo L. Rodríguez es un esfuerzo por conservar este valioso testimonio de la historia regional y nacional.

La secretaria de Cultura y directora del Instituto de Cultura de Baja California, Alma Delia Ábrego Ceballos, señaló que “la declaración de Hacienda el Sauzal de Rodríguez como Patrimonio Cultural honra la memoria de este ilustre personaje y refuerza el compromiso de la región en la preservación de su historia y cultura. Esta declaración es un reconocimiento merecido a la rica herencia de la zona y un paso importante hacia la protección de su patrimonio."

Un general visionario

El General Abelardo L. Rodríguez fue una figura destacada en la historia de México, y tal vez el más influyente y reconocido en Ensenada hasta la actualidad, su mano se en el desarrollo de en la región fronteriza y Baja California es notable.

Durante su mandato como gobernador, que abarcó de noviembre de 1923 a Enero de 1929, abordó desafíos económicos y de infraestructura en la región. Abelardo Rodríguez fue Presidente de la República sustituto del 4 de septiembre de 1932 hasta el 30 de noviembre de 1934, fue el último presidente no electo popularmente.

Como gobernador del Territorio Norte de Baja California implementó políticas que promovieron el crecimiento demográfico y económico, incluyendo la creación de colonias agrícolas, la apertura de casinos y bares, como el Riviera de Ensenada y el Casino Caliente de Tijuana, en respuesta a la Ley Seca de los Estados Unidos, también promovió la construcción de importantes instalaciones educativas.

Además, impulsó la industria del empaque de pescado en El Sauzal y contribuyó al desarrollo del puerto de Ensenada. La construcción de la presa que lleva su nombre en Tijuana que proporciona agua potable, posteriormente inauguró otra presa en la ciudad de Hermosillo, Sonora que también llevaría su nombre.

Recibió Roberto Rudametkin galardón Yacatecuhtli 2023

El premio que lleva el nombre del dios mexica del comercio
Hace 2 años
(o)
106373

El empresario recibió el reconocimiento acompañado de su familia.  - Benjamín Pacheco.

El empresario Roberto Rudametkin recibió el “Galardón Yacatecuhtli 2023”, presea máxima que otorga el comercio nacional a 32 compañías de la república mexicana.

La ceremonia realizada el 20 de febrero estuvo encabezada por Rafael Chávez Montaño, vicepresidente ejecutivo de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios Turísticos (Canaco-Servytur), quien en compañía de otros agremiados reconoció el legado de esta compañía local.

“Una asociación que tiene más de 100 años de servir a la comunidad ensenadense. Una asociación que es pilar del desarrollo económico de este Estado. Tanto, que fue la ganadora ante Tijuana y Mexicali”, destacó el líder empresarial, además de recordar que la distinción lleva este nombre en honor al dios del comercio en la mitología mexica.

Leer más...

“A Servicios Rudametkin le toca ser una de las 32 negociaciones premiadas de más de 4 millones de negocios que hay en todo el país y que están afiliados a Canaco. Es un honor entregarle a mi amigo Roberto Rudametkin, esta mañana, el Yacatecuhtli”, expresó Chávez Montaño.

Reiteró su orgullo por el hecho de que una organización ensenadense sea reconocida como el mejor comercio del Estado de Baja California para la Canaco, además de pedir que mantengan su calidad y servicio como lo han hecho hasta el momento.

Comparten historias de desarrollo y legado

^

Por su parte, el homenajeado -quien acudió en compañía de su hijo Mikhail Rudametkin- compartió historias de su abuelo, Moisés Rudametkin, y su padre, Alejandro Rudametkin Novikoff, mismas que están ligadas al desarrollo económico de Ensenada.

Del primero, recordó que contaba con un hospedaje para viajeros, donde llegaban con sus carretas y caballos para dormir, alimentarse o hacer uso de un establo.

“Con el transcurso del tiempo, la gente empezó a llegar en automóviles. Entonces mi abuelo compró gasolina para surtirles. Fue el primero en Ensenada en comprarla: se iba en una carreta de caballos a San Diego, se traía nueve barriles de gasolina. Un día para ir y otra para volver. Si estaba lloviendo eran tres días, y con esos nueve barriles surtía a Ensenada una semana entera. Así empezó el negocio”, detalló, además de referir que cerró el hospedaje por ser más lucrativa la otra actividad.

Del segundo, refirió que era conocido como “un piloto loco” contratado por las empresas de Juan Rodríguez para buscar sardina.

“Salía él, en las noches de luna llena, buscaba manchas de sardina y las reportaba a los barcos, que iban y las capturaban, aquí en la bahía de Ensenada. Por allá por Punta Banda veía una mancha que daba reflejos diferentes. Bajó a ver que era y veía que era atún”, citó.

Roberto Rudametkin refirió que, durante los vuelos, su padre veía siempre dicha mancha hasta que habló con los capitanes de los barcos, además de otros empresarios interesados para hacerse con el producto.

“Sale a volar, ve la mancha de atún, lo reporta. Llega el barco ‘Obregón’ y lanza la red. Y captura 32 toneladas de atún. Primera vez en la historia del mundo que se captura atún con red de cerco, aquí en Ensenada. Ese piloto loco era mi papá”, expresó Roberto Rudametkin.

Al aterrizar, reflexionó que dichos barcos eran de Juan Rodríguez, por lo que le avisó de la pesca, quien además negoció la venta de la misma.

“Así empezó la flota del atún. Hay un libro sobre eso y pintan como villano a Juan Rodríguez, pero no fue así”, aclaró, pues posteriormente se volvieron socios de un barco acorazado de 315 toneladas para pescar, en un periodo en el que Ensenada se volvería la Capital Mundial del Atún.

La falacia del “saldo blanco” y el maquillaje político de la inseguridad
2026-01-02 14:20:01
...
...

La frase “saldo blanco” se ha convertido en el refugio retórico predilecto de las autoridades para proclamar el "éxito" de sus operativos, especialmente tras festividades o eventos masivos. en su intento de distorsionar la realidad, priorizan el capital mediático por encima de la seguridad ciudadana.

Más información...

Para los gobernantes y mandos policiales, el concepto parece reducirse a una métrica biológica: si no hay cadáveres, no hay problema.

Bajo esta lógica, los heridos son invisibles, las pérdidas patrimoniales por asaltos son inexistentes y el trauma psicológico de las víctimas es un factor irrelevante.

Se ignora deliberadamente que un festejo —como el Año Nuevo— plagado de accidentes, incendios, robos y violaciones sistemáticas a los reglamentos, difícilmente puede calificarse como un éxito.

A fuerza de repetición, el poder político ha intentado resignificar la paz como la mera ausencia de sangre, omitiendo que la inseguridad es un fenómeno multifactorial.

En este escenario, la batalla de las autoridades no es contra la delincuencia, sino contra la estadística.

Hace apenas unos meses, Roberto Quijano Sosa, presidente del Consejo Estatal Ciudadano de Seguridad Pública, denunció que la administración de Marina del Pilar recurre al maquillaje de cifras oficiales. Según la acusación, existe evidencia de instrucciones directas a fiscales para reclasificar delitos, particularmente homicidios y desapariciones, con el fin de diluir su impacto ante la opinión pública.

Minimizar o borrar crisis tan sensibles como las desapariciones no solo es un error táctico; es una afrenta ética. Un acto de responsabilidad mínima —ya que la honestidad absoluta parece una utopía política— exigiría el reconocimiento pleno de la realidad en el día a día.

La transparencia y la aplicación de criterios acordes a los hechos, no anula el esfuerzo de los elementos que cumplen con su deber, ni de las inversiones, ni de las estrategias, sino que les otorga un marco de actuación real.

Insistir en lo contrario y mantenerse en la narrativa del "saldo blanco" frente a una realidad evidente solo alimenta la desconfianza y la animadversión de una ciudadanía que se siente desprotegida y, además, engañada.